Wednesday, October 14, 2009

Viajes y cambios

En Estados Unidos “Arrecia campaña para autorizar los viajes de estadounidenses a Cuba”, según este artículo del Miami Herald.

Yo, al igual que Bill Richardson, creo que no pasarán seis meses para que sea aprobado ese proyecto de ley.

A su vez, en Cuba, al parecer, ha comenzado una campaña que aliviaría un poco los derechos de los dos millones que vivimos fuera y sin dudas eliminaría muchos miedos y fobias. La campaña viene de influyentes juristas cubanos y es obvio que el gobierno está detrás de esto.

Les copio toda la noticia:

Juristas cubanos a favor de modificar algunas restricciones migratorias
2009-10-12

LA HABANA, (AFP) - Influyentes juristas cubanos se manifestaron a favor de eliminar la confiscación de bienes a los emigrados y la exigencia a ellos del pasaporte nacional para visitar la isla, según declaraciones pronunciadas durante un panel reseñado este lunes por una revista cubana.

"Una relación normal entre Estados Unidos y Cuba permitiría un mejor ejercicio de este derecho (libre movimiento) en el país, (...) y quizás algunas restricciones o requisitos establecidos podrían eliminarse", señaló Jorge Bodes, asesor del ministerio de Justicia.

Bodes participó en un panel de especialistas sobre los derechos humanos que analizó entre otros el espinoso tema migratorio, publicado por la revista trimestral Temas en su más reciente número.

Cerca de dos millones de cubanos viven en unos 40 países, sobre todo en Estados Unidos, España y México, sobre los que pesa una serie de pesadas regulaciones para visitar su país de origen.

Para Miguel Alfonso, presidente del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, muchas de esas restricciones "tienen que ver con la seguridad del país" y la práctica histórica de Washington de "usar la emigración cubana contra la Revolución".
Pero añadió que también existe una "inercia legislativa" que mantiene viva algunas normas jurídicas que ya no resultan necesarias.

Señaló que "no resulta fácil de comprender las razones que aconsejan hoy continuar exigiéndoles" a cubanos emigrados que adoptaron la ciudadanía del país en que residen un pasaporte cubano para visitar la isla, pues las leyes locales no reconocen la doble ciudadanía.

Bodes, por su parte, opinó que no debe afectarse las propiedades en la isla de los que deciden viajar "por el tiempo que sea" y debe cambiar la norma confiscatoria que tuvo su origen en los años 60 ante circunstancias específicas. "En la actualidad no tiene sentido que se mantenga vigente tal regulación", afirmó.

También se pronunció por la eliminación de la prohibición de visitar el país a los que salieron ilegalmente tras la firma de los acuerdos migratorios con Estados Unidos en 1995, pues se trató de una "decisión política" para apoyar los acuerdos en su momento.

Según una abogada cubana, llegada a Miami y que me ha pedido no mencione su nombre, un gran número de abogados cubanos participó a principios de este año en una encuesta sobre cómo sería viable manejar el tema de los bienes de los cubanos que deciden abandonar la isla, así como el de la eliminación de los permisos de los cubanos que residen en el exterior a la hora de regresar a Cuba

Está por ver si el gobierno cubano será capaz de renunciar a los miles de dólares que recibe por medio de los trámites necesarios para que los cubanos que residimos en el exterior viajemos a la isla; y al mecanismo de control, que implica la necesidad de los permisos de entrada y salida, sobre sus ciudadanos de dentro y fuera.

En ambos casos, la falta de recursos del gobierno cubano debe ser la causa principal de que cualquiera de los dos proyectos o ambos lleguen a materializarse. Es impresionante la campaña desatada desde la isla a favor de que los norteamericanos puedan viajar sin restricciones a Cuba.

En los últimos días hasta he visto, de un lado y del otro, cartas y peticiones para que el gobierno de EEUU deje viajar a la isla a la Filarmónica de New York con todos sus patrocinadores. El grupo 350 personas hubiese sido la delegación de norteamericanos más grande que hubiese arribado a nuestro país en los últimos cincuenta años. Entre los miembros del grupo se encontraban el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon (según
este artículo de Proceso).

Ojala pronto se eliminen las barreras.

4 comments:

aserecubano said...

Todos se bajan los pantalones ante Castro, todo esto hace mucho daño a la oposición interna, por ejemplo el señor Moratinos visitara la isla en breve y no se tomara el trabajo de reunirse con la disidencia, delegara esta función a otro funcionario de menor rango, claro esta para que fifo no se enfade, así van las cosas y al final los que se joden son los de siempre.

gbox said...

Para que las cosas cambien en cualquier lugar se necesita un proceso de cambios. Nada cambia de la noche al dia, menos despues de cinco decadas como es el caso de Cuba. Cualquier esfuerzo que lleve al cambio es valido. La URSS no desaparecio en un dia, tuvo que pasar por un proceso de "Perestroika" etc etc y lo mismo paso con el resto de los paises ex-socialistas, con Franco en Espana la transicion a la democracia tambien fue un proceso largo y lo mismo con Pinochet en Chile. En Cuba no creo que pueda ser distinto. Un paso, dos pasos, tres pasos....Vamos, que a mi me encantaria que cambiara en un dia y que nos despertaramos un dia con una nueva constitucion, un flamante presidente electo y una sociedad civil bien organizada y democratica, pero despues de tanto tiempo con ese cancer de sistema politico neo-esclavista las cosas no van cambiar asi de negro pa' blanco en tres dias. Es mi humilde opinion...

Evidencias said...

Me refiero a los cambios en la politica de viajes.

Viviana said...

“Encarcelan a cubanoamericanos que viajan a la Isla”

Por Dr. Darsi Ferrer Ramírez, preso de conciencia.

La Habana, Cuba. 10 de octubre de 2009.

Los viajes de visitas familiares de los cubanoamericanos en ocasiones terminan en el dramático encierro en las cárceles del país caribeño, donde los procesan sin el amparo de las debidas garantías judiciales y son sometidos a condiciones precarias de confinamiento.

Esa situación es la que atraviesa el joven Vilier Noveiro Guel, un cubano que hace unos años se acogió a la ciudadanía americana, y que el pasado mes de agosto dejó en los EE.UU a su esposa y tres niños menores de edad, para visitar por unos días a sus parientes en Cuba. De regreso, al final de su estancia, fue arrestado en el aeropuerto de la Habana, acusado del delito de actividad económica ilícita, en relación con el supuesto contrabando en el país de los códigos de usuario de la señal de DirecTV.

La Fiscalía cubana sostiene la acusación contra Noveiro Guel apelando al recurso jurídico de la convicción moral, o sea, no cuenta con evidencias documentales o peritales que demuestren la culpabilidad del acusado, y solo se basa en el testimonio incriminatorio de un testigo de cargo.

Hasta el momento el joven ciudadano americano se encuentra en la cárcel Valle Grande y, a pesar de la falta de pruebas o evidencias que lo involucren en el supuesto delito y de que todo este tiempo se ha declarado inocente, está sujeto a un proceso penal en el que se presume su culpabilidad y donde puede ser sancionado de 1 a 3 años de privación de libertad.

Similares circunstancias presenta Jesús Alexis Gómez Márquez, joven cubano residente en los EE. UU, que llegó al aeropuerto de la Habana el pasado 4 de julio, pagó los servicios VIP de protocolo para realizar sus trámites migratorios y fue víctima de una estafa protagonizada por esos empleados. Acto seguido denunció los hechos a las autoridades del aeropuerto, quienes le pidieron disculpas abochornados y prometieron que resolverían el lamentable incidente. Una semana después el joven regresó a EE.UU sin más contratiempos.

A principios del mes siguiente, el 5 de agosto, Jesús Alexis viajó a Cuba de urgencia mediante una visa humanitaria, por el repentino agravamiento de la salud de su mamá. En el aeropuerto de la Habana volvió a tener problemas, porque la empleada que atendió sus trámites migratorios recordó que él había denunciado la estafa semanas atrás. Automáticamente lo trató de modo irrespetuoso y le requisó sus pertenencias de manera extrema. Tal situación motivó que Jesús Alexis se quejara otra vez ante las autoridades aduaneras, a los que indignado les planteó su intención de denunciar lo sucedido a los medios de prensa internacionales.

Dos días después de su llegada a Cuba el joven Jesús Alexis recibió una llamada telefónica en casa de su familia, de parte de un señor llamado Comas que se identificó como supervisor de aduana y le pidió que se presentara en la oficina del aeropuerto para resarcirle los daños que sufrió. Paradójicamente al llegar a la oficina de la Aduana lo arrestó la seguridad del estado y fue acusado de cohecho, o sea, de ofrecer dádiva a funcionarios del aeropuerto.

Jesús Alexis Gómez se encuentra preso en la cárcel de Valle Grande en espera de juicio y enfrenta una sanción de 2 a 5 años de privación de libertad, aunque se declara inocente y su abogado confiesa que es una gran injusticia lo que cometen las autoridades cubanas en su contra.

Ambos jóvenes, tanto Vilier Noveiro Guel como Jesús Alexis Márquez Gómez, están recluidos en condiciones infrahumanas, en compañías sin la más elemental higiene, hacinados junto a delincuentes y criminales peligrosos, con una alimentación pésima y bajo trato cruel y degradante de los guardias.

Esta situación tiene lugar en momentos que la administració n de Obama suavizó las restricciones a los viajes y remesas familiares de los cubanoamericanos, y cuando son más enérgicas las exigencias del gobierno cubano para que se permitan los viajes a la Isla de los ciudadanos americanos