Sunday, June 14, 2009

Hilda Molina se reencuentra con su familia


Tomado de El País.

La neurocirujana cubana, después de 15 años de petición constante al presidente Raúl Castro, ha logrado un permiso temporal para salir de la isla y encontrarse con sus seres queridos

EFE 14/06/2009

La médica disidente cubana Hilda Molina, quien ha llegado a Argentina tras quince años pidiendo al régimen castrista un permiso para salir de la isla, ha expresado que ha vuelto a nacer al conocer a sus dos nietos y reencontrarse con su hijo Roberto Quiñones.

"Yo nací hoy", ha dicho Molina a la prensa a las puertas de la casa de su hijo, a las afueras de Buenos Aires, minutos antes de dirigirse a un hospital de la capital argentina, donde permanece ingresada su madre, Hilda Morejón, de 90 años.

La neurocirujana, quien logró el viernes un permiso para viajar a Argentina por tres meses, prorrogable hasta once, ha asegurado que quiere regresar a su patria.

"A mi mamá no la voy a dejar, ojalá me la pudiera llevar a Cuba. Voy a quedarme todo el tiempo que requiera su salud", ha dicho la médica, que rompió con el régimen de los Castro en 1994.

Desde que se enteró del estado de salud de su madre, comenzó a escribir todos los días una carta al presidente cubano, Raúl Castro, para que la dejaran viajar a Argentina. En las misivas le comunicaba que su madre estaba grave, que se podía morir y que, si quería, estaba dispuesta a ir a un templo católico y jurar ante Dios que volvería a Cuba cuando "le cerraran los ojos".

"Yo no estoy agradecida al Gobierno cubano. Esto no es un favor, esto es un derecho que me lo han violado durante quince años. Yo no tengo rencor con nadie", ha expresadola disidente cubana, quien ha dicho a sus compatriotas que no deben "limosnear" por sus derechos.

Molina aseguró que sus nietos Roberto Carlos, de 13 años, y Juan Pablo, de 8, "son un tesoro" y que la han tratado como si la conocieran "de toda la vida". También ha tenido palabras para su hijo, médico como ella y al que no veía desde hacía quince años: "no ha envejecido".

"Pensando que estaba construyendo para él una sociedad mejor, he perdido de su niñez y de su adolescencia momentos que no se repiten. Mi madre me lo ha criado. Pero yo pensé que estaba trabajando por su futuro y que luego podría disfrutar de mis nietos", dijo la mujer, de 66 años.

La médica se ha emocionado al hablar de Pablo, el hermano de su nuera, la argentina Verónica Scarpatti. Pablo es discapacitado y fue paciente del Centro Internacional de Restauración Neurológica de La Habana, del que Molina fue directora y donde Scarpatti conoció a Roberto Quiñones, mientras su hermano recibía allí tratamiento médico.

Quiñones y Scarpatti se casaron en La Habana el 14 de febrero de 1994 y la pareja se instaló en Argentina, donde el médico se nacionalizó en 1996.


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Video - H/T: Penúltimos Días

4 comments:

Armienne said...

Menos mal que ha logrado por fin ver a su familia.
Ese es un derecho negado a muchos por la dictadura castrista pero es un derecho que no se le debe negar a nadie.

chiquitacubana said...

saludos Vero
te dejo el link

http://www.cubaencuentro.com/es/cuba/noticias/disidentes-denuncian-centenares-de-arrestos-y-actos-de-intimidacion-en-lo-que-va-de-ano-186413/informe-del-consejo-de-relatores-de-derechos-humanos-texto-completo-186416

Represión
Informe del Consejo de Relatores de Derechos Humanos (texto completo)

un beso

Anonymous said...

Califica disidente cubana como "verdugo" a Fidel Castro

Logró salir de la isla gracias a una infinidad de cartas que envió a Raúl Castro, en las que explicó que su madre, de 90 años, estaba internada y grave en Buenos Aires.

Notimex
Publicado: 14/06/2009 16:36

Buenos Aires. La disidente cubana Hilda Molina negó hoy aquí haber tenido una relación amorosa con el ex presidente Fidel Castro, a quien calificó como el "verdugo" de su familia por negarle el permiso para salir de la isla durante 15 años.

"No fui la mujer de Fidel Castro, todas esas versiones son falsas, no tuve privilegios en Cuba", afirmó la médica en rueda de prensa, 10 horas después de arribar a Buenos Aires, a donde acudió para reunirse con su madre, su hijo, su nuera y dos nietos.

Sostuvo que el líder de la Revolución Cubana "ha sido el verdugo de mi familia, le deseo que mejore lo que pueda en su ideología, le deseo la mayor paz del mundo, eso sería bueno para el mundo".

La neurocirujana consideró que "el señor Castro quiere a su familia y eso es bueno, porque los dirigidos nos sentimos mejor cuando quien nos dirige se parece más a los seres humanos. No tengo nada que perdonarle, no tengo un ápice de rencor".

Molina reconoció, sin embargo, que carga con un "luto eterno" porque por haber seguido al régimen castrista, se perdió momentos importantes de su maternidad, y por haberlo criticado, no pudo disfrutar los primeros años de sus nietos argentinos.

Explicó que logró salir de la isla caribeña gracias a una infinidad de cartas que le envió al actual presidente cubano Raúl Castro, hermano y sucesor de Fidel, en las que le explicó que su madre, de 90 años, estaba internada gravemente enferma en Buenos Aires.

"El gobierno diferenció entre una situación política y humanitaria. Mi mamá tiene una insuficiencia cardiaca, tiene una salud muy precaria, estoy preocupada, la vi tan viejita, tan frágil. no creo que la vida de ella sea tan extensa", lamentó.

La médica aclaró que pese a sus críticas al gobierno cubano, de ninguna manera plantea actos de subversión, sino una lucha para exigir que se respeten derechos humanos elementales en la isla.

"Ojalá que pronto los cubanos no tengamos que pedirle permiso a nadie para salir y entrar del país, sólo así seríamos personas normales, como se hace en el mundo entero", enfatizó.

Molina dijo que nunca entendió por qué el gobierno de La Habana le negaba el permiso de salida, ya que, aseguró, no tenía ningún secreto que pusiera en peligro a Castro.

La fundadora del Centro Internacional de Restauración Neurológica de Cuba fue diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular y militante del Partido Comunista cubano, pero hace 15 años renunció a sus cargos en oposición al gobierno castrista.

Desde entonces, Molina solicitó permiso para viajar a Argentina con el fin de poder visitar a su hijo, quien es un reconocido neurocirujano y se radicó en el país sudamericano después de casarse con una ciudadana argentina.

El gobierno cubano siempre rechazó los trámites de Molina con el argumento de que su cerebro era patrimonio del país, pero ella y su familia realizaron una intensa campaña internacional para apelar a razones humanitarias que justificaran el viaje.

El caso fue aprovechado por los críticos de Castro para denunciar violaciones a los derechos humanos en Cuba y tensó la relación bilateral con Argentina.

El conflicto comenzó a resolverse el año pasado, ya que en mayo pudo viajar la madre de Molina, Hilda Morejón Serantes, quien a sus 89 años salió por primera vez de la isla para conocer a sus dos bisnietos.
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/06/14/califica-disidente-cubana-como-verdugo-a-fidel-castro

Evidencias said...

Gracias Chiquita y Anónimo de las 6:27 PM por la información.

Armienne, si. Mucho que la Dra. Molina ha reclamado ese derecho durante todos estos años y sin dudas, su familia en Argentina ha ayudado mucho a difundir la noticia y a que esta unión por fn fuera posible.
Mejor que esto no fuera noticia y que ese derecho no le fuera negado a los cubanos, sin dudas.