Tuesday, August 17, 2010

Miriam Celaya sobre Juan Juan Almeida


Meditando sobre la encrucijada en que se encuentra Juan Juan, pienso en lo difícil que resulta su caso y en los estigmas que lo lastran a la hora de concitar la solidaridad que tanto necesita. Primero, porque su lucha, al insertarse en las cotas de un drama personal, carece de los ribetes heroicos que la solidaridad tradicional demanda; su disputa, dicen algunos necios, no es por Cuba y los cubanos, sino para resolver su problema particular. Porque no acabamos de descubrir que el suyo es el drama de cualquier cubano y, por tanto, el de todos. Segundo, porque los medios de prensa internacional más famosos y de mayor alcance prestan atención a aquel cuyo largo bigote o cuya cantidad de perforaciones en el cuerpo mereció un record Guinness, pero no a la tragedia de un hombre solitario que acude a un recurso desesperado para defender el derecho a salir y entrar libremente en su propio país.

(Leer completo en Sin EVAsión)


Foto: Combinación de la foto publicada en el post de Miriam Celaya y una publicada por Yoani Sánchez en su Twitter. Juan Juan ha bajado cerca de cuarenta libras desde que comenzó la huelga de hambre.

5 comments:

Armienne said...

Verónica, te dejo aqui el mismo comentario que dejé en el blog original:

"En realidad no creo que el objetivo de Juan tenga algo patriótico sino que se está valiendo de la oposición para obtener un apoyo.
En Cuba hay cientos como él de los que ni se habla.
Lo apoyo solamente porque está reclamando un derecho que debe ser para todos los cubanos: entrar y salir del país libremente."

Evidencias said...

Gracias querida Armienne. La verdad es que muy pocos de esos que están en su misma situación, se atreven a hacer lo que ha hecho Juan Juan. O Yoani Sánchez, por ejemplo. Denunciar que están violando sus derechos.

Bueno, hay unos cuantos casos de denuncias en el blog de Juan Juan, o han salido aquí mismo, pero como tu dices, son miles. Y no sólo en Cuba, sino cubanos que andan regados por ahí, no los dejan entrar a su país y aún así, callan por temor a que cuando traten de ir otra vez, no los vuelvan a dejar.

Lori said...

Las violaciones de los derechos de los cubanos a entrar y salir de la isla, son por montones. En días pasados regresaron desde el aeropuerto a su llegada a Cuba a un hermano de un opositor cubano que participó en la recaudación de firmas del Proyecto Varela.Otra sinverguenzura de los ese sistema totalitario y criminal. Por qué les cogen el dinero con el viaje y después los deportan desde alla sin dejarles ver siquiera a sus familiares. Abusadores!

Evidencias said...

Así es, Lori.

Igual que cuando la gente viene de visita. Tienen que comprar el pasaje para regresar al mes. Casi siempre la gente está más tiempo, porque con todo lo que cuestan los trámites y el tiempo que pasan sin ver a la familia. Entonces, el pasaje de regreso se pierde. Con cualquier aerolinea pagarías de $50 a $100 por el cambio, pero como con Cuba el problema es joder, pierdes el pasaje enterito y tienes que comprar otro de regreso. Además de pagar la "fianza" de $175 (si no recuerdo mal) por cada mes que pasan la gente fuera de la isla (cárcel).

ar said...

Del mismo modo que el ignoró el sufrimiento de sus compatriotas cuando aún se benefiaciaba de los privilegios de ser hijo de un asesino, yo me reservo el derecho a ignorar su sufrimiento ahora.
No puedo prestar atención al sufrimiento de todo el mundo y hay muchos cubanos con los mismos, o mas problemas que él.
No se trata de que sea un heroe o no.
Por cierto, Maria Celaya, debería usted mostrar mas respeto hacia los que tenemos opiniones diferentes a las suyas. No respetar e injuriar si es una necedad.