Monday, December 21, 2009

Muros

Oscar Espinosa Chepe opina sobre la posibilidad de que los norteamericanos puedan viajar libremente a Cuba en este artículo de Cubanet.

Los dejo con un fragmento:

Como se subrayó en la audiencia efectuada en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de Estados Unidos para considerar la posibilidad de levantar la prohibición de los viajes, el 19 de noviembre pasado, Cuba es el único destino del mundo prohibido para sus ciudadanos, que pueden hacerlo libremente a Corea del Norte, Irán y Sudán, pero no a un país a 90 millas de sus costas. Ese absurdo prevalece por la presión de un sector minoritario, pero poderoso, de la comunidad cubano-norteamericana obsesionada con el derrumbe del castrismo, mediante una política fracasada, que no tiene en cuenta que el encuentro de los pueblos mediante la “Política hacia el Este” fue un factor importante en la derrota del totalitarismo en el este de Europa.

Ellos alegan que el turismo estadounidense aportaría grandes ingresos financieros al gobierno, sin considerar la influencia humana y política del intercambio de ideas y la reducción de la hostilidad entre ambos países, lo cual dificultaría sostener la represión contra el pueblo y la teoría del enemigo externo.Los ingresos turísticos no serían tan elevados como se aduce. Hoy Cuba, sin contar con ese millón de turistas adicionales, importa el 80,0% de los alimentos consumidos, fundamentalmente de Estados Unidos, por tanto una gran parte de los ingresos generados tendrían que gastarse allí, o iniciar reformas internas para incrementar la producción nacional. Asimismo, la infraestructura estatal cubana carece de capacidad para recibir tal volumen de visitantes, por consecuencia habría que dar mayor participación a la iniciativa privada, mediante alojamiento, servicios de alimentación y otros.

Los adversarios de eliminar la prohibición de los viajes de los norteamericanos alegan que desde hace años canadienses y europeos llegan a la isla, sin cambiar nada. Resulta un análisis simplista. Nadie espera que la llegada de extranjeros pueda cambiar un gobierno totalitario. Eso solamente puede realizarlo el pueblo cubano. Sin embargo, el turismo abre una ventana a las ideas, y tanto el canadiense como el europeo, a pesar de las tretas de las autoridades para limitar los contactos personales, han contribuido a que nuevas concepciones florezcan. Muchos intelectuales, periodistas y ciudadanos en general, a la vez de percatarse del desastre nacional, charlan con los ciudadanos y, en no pocos casos, visitan a los disidentes, particularmente los españoles, quienes con su solidaridad estimulan a las personas que luchan pacíficamente por una Cuba democrática.

2 comments:

Armienne said...

No pienso yo que la apertura del turismo norteamericano a Cuba haga otra cosa que enriquecer las arcas del castrismo para financiar el ejército y la represión.
Cuba está demasiado controlada por los castristas y el apatheid bien establecido para que haya un contacto entre los turistas y el pueblo cubano.
El asunto va más allá de un problema de principios. La apertura no solo beneficiará al castrismo sino a empresas de viajes norteamericanas, líneas aéreas y todo lo relacionado, es decir, dinero y ganancias.
Es como el comercio progresivo con el gobierno totalitario que ya le han facilitado el no pagar por adelantado.
Entonces... ¿a qué viene tanta apertura si Raúl Castro lo único que ha hecho es incrementar la represión y la violación de los derechos de los cubanos?
La respuesta es: Dinero. Si de ganancias se trata los yanquis son capaces de vender hasta la madre.

El Niño Atómico said...

Creo que subestiman la inteligencia de otros. Si de dinero se tratara, hace 50 años que le estuvieran vendiendo al enemigo. Pero los americanos tienen algo que se llama "foresight". De qué vale hacer dinero vendiéndole balas al enemigo si este las usará para matarte? No, el dinero no lo es todo.