Monday, September 27, 2010

Blogueros cubanos participan en 2do encuentro de blogueros latinoamericanos en Montreal

Hoy se celebra el Segundo evento de bloggers latinoamericanos de Montreal organizado por LatinArte y el Grupo de estudios e investigaciones sobre la comunicación internacional e intercultural de l'Université du Québec à Montréal (GERACII) del Departamento de comunicación social y pública.

En esta edición, junto a otros panelistas quebequenses, participarán virtualmente Yoani Sánchez y otros miembros de la plataforma Voces cubanas.

Los temas que se abordarán serán: blogs, arte y cultura; blogs y política; blogs, inmigración e integración.

La cita es hoy, lunes 27 de septiembre de 2010, de 5:00-8:00 pm.

Para estimular el debate, el evento será transmitido en directo por Internet. En el horario señalado podrán hacer llegar preguntas relacionadas con los temas del evento, dirigidas tanto a los asistentes quebequenses como a los bloggers cubanos, a través de: www.cicanada.com

Friday, September 24, 2010

Una vez más le niegan a Yoani Sánchez el permiso de salida de #Cuba

Fuente: Twitter

Una llegada a #Cuba

Por Lester Cano

(...) Bajamos del avión. Literalmente. Nada de brazo que conecta el avión con la sala del aeropuerto. NO. Bajar a la tierra. Así fue como entré a la sala del aeropuerto. Caminando. El aire acondicionado no funcionaba. El calor y la humedad se apoderaban de nosotros.

Por fin llegamos al control de pasaportes. Llené mi planilla corriendo y me puse en la cola. Era, por suerte, uno de los primeros. El miedo ya era mi persona. Era terrible. Me tocó pasar. Saludé diciendo buenas noches, aunque eran las 6 de la tarde. No me respondieron el saludo. Puse mis pasaportes en la taquilla y sentí un constante y apresurado sonido del teclado. La voz, sin mirarme, me dijo: “¿Dónde está su hija?” Miré hacia atrás y allí estaba ella, con su mamá, nerviosas las dos; ella -inocente- pensando en sus primas y en las miles de aventuras que les esperaban. La voz se hizo rostro y me miró: “¿Que dónde está su hija?”, dijo, esta vez bien firme. “Allí detrás, con su mamá”, le respondí asustado. “¡Pues que pase!”, ordenó la voz-rostro. Me desconcerté y pensé que hasta a mi hija se le negaba la entrada. Puse su pasaporte encima de la taquilla y la voz calló y el rostro miró hacia abajo. No dijo nada. Ni saludó a mi hija. Nada. Ni un palabra, cosa que nunca hacen los cubanos con los niños. Otros minutos más. Tecleo ruidoso, casi irritante.

(...)
Mi hija no se atenía a más. Llegó su mamá y nos reunimos. Pasamos nuestro equipaje de mano por el control y le sacaron una pera de la mochila de la niña. Una pera. Es prohibido la entrada de frutas. Justo, en el cartucho que mi esposa la depositó y tiró a la basura, una mujer que estaba al lado, lo sacó del latón y lo guardó. Contenido incluido. Yo la observé. Ella a mí no. El oficial me dijo que tenía que hacer la Declaración de la Aduana. “Mira, pasa por allí”. Y me señaló la sección separada, casi como de VIP. De acceso limitado, donde sólo faltaba el cartel: Área sólo para cubanos. Mis maletas llegaron muy rápido y salimos. Al menos hasta la puerta.

Las palabras fueron claras y directas: “Mijito, vete a hacer la declaración de la Aduana”, y señaló hacía el área “prohibida”. Llené una planilla marcando todo en NO. La oficial de la aduna me preguntó varias veces, qué traía, qué equipos, qué regalos. Mi respuesta fue siempre: “No traigo nada. No tengo nada que declarar”. “Lo veremos”, siempre oía decirle a uno de sus colegas. Los dos abrieron mi maleta y después de revisar todo, me miraron diciendo: “De verdad que no trae ná. ¡Está pelao!” No les alcanzó esto y revisaron mi equipaje de mano. Tampoco encontraron nada. Después tuve que pesar la maleta. Con carrito, sin este no era posible. No salían del asombro al ver que un cubano entraba sin nada a la isla. Con su ropa nada más y 3 paquetes de guminolas y un frasco de nutella. Después esperé por el jefe, que no estaba y que debía firmar mi declaración. Llegó y al ver que no tenía nada que pagar, me dijo: “¿Tú no traes nada que declarar?… ¡Qué raro!” Me dio mi papel, que me parecía como la carta de libertad y salí.
(Fragmento tomado de EI. Continuará, así que pueden seguirlo allí.)

Wednesday, September 1, 2010

Café Fuerte sobre los retornos forzados desde #Cuba


Por IVETTE LEYVA MARTÍNEZ

Iván González había preparado su regreso a Cuba cuidadosamente. Tenía todo previsto y calculado, menos la posibilidad de ser devuelto a Miami en el mismo avión, sin siquiera poder ver de lejos a sus dos hijos pequeños.

Casos como el de Iván -nombre ficticio a petición del testimoniante- no son inusuales entre emigrantes cubanos que regresan a la isla. El hombre se fue como balsero hace dos años y medio y a su llegada al aeropuerto de Camagüey, las autoridades de inmigración cubanas le informaron que debió haber esperado entre cinco y ocho años para poder regresar.

“No entiendo nada. Si no podía regresar, ¿por qué me dieron visa? Además, otros socios míos balseros han vuelto y los han dejado entrar”, comentó Iván a Café Fuerte desde su casa en Hialeah. Otro viajero de ese vuelo corrió la misma suerte: ambos fueron retornados en el mismo avión.

Sólo entre trámites consulares y pasaje, Iván gastó más de mil dólares: “Y ahora ¿quién me los devuelve?”, se preguntó compungido.

El retorno forzado no es un fenómeno nuevo, pero sí cada vez más visible desde que el gobierno de Barack Obama levantó en abril del 2009 las restricciones de viaje a la isla, impuestas por la administración Bush cinco años antes. La autorización de las visitas familiares sin límites de frecuencia ha provocado un incremento sustancial en la cantidad de viajeros, pero también de los casos de personas devueltas inmediatamente después de aterrizar en Cuba.

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